viernes, 16 de junio de 2017

LIBRO SEGUNDO –COSAS–PARTE I (primero)



Sueños en el interior de un perro.

Vuelvo a ser niño y mato viejos miedos.
Sueño en la siesta cosas de la muerte.
El alma pierdo, me la lame un perro. 
En él habito, tengo mucha suerte.
Animal libre, terminó mi encierro, 
viajo al abismo de su ser sin miedos.

Adiós al viejo y público cateto.
Me siento nuevo en simple y rudo mundo.
Aunque asustado con mi nuevo olfato
huelo miedoso al hombre inmundo
que busca guerras sin paz todo el rato.
Como alma en pena, renuncio al cateto.

Llanto de un niño y lágrimas de perro.
Mi sueño pena en cuerpo todo instinto.
Mal en su cuello, lección de cultura
y acto de olvido de un mundo distinto.
Miedo a la gente, collar de amargura.
Me hago rebelde y mi rabia es el perro.

Dolor en dosis justas y constantes
me vuelve al mundo pasado y futuro.
Se acaba el sueño, evasión que miente.
Adiós al perro, terminó el conjuro.
Me aseo torpe y escucho inconsciente 
frente al espejo, ladridos constantes.

6 comentarios:

  1. Adoro a los perros.
    Creo que te has metido de lleno en el alma de ellos.
    ¡Ay! si pudiéramos olfatear como ellos para conocer la catadura moral de quien os rodea...
    Tu poesía de hoy se noa que está hecha con gran sensibilidad dentro de la rebeldía.
    Un abrazo.

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    1. A mi me inspiran compasión más que adoración. Pobres, tan domesticados, con vidas tan cortas y tan dependientes.

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  2. Sí,muchos llevan collares de amargura,presos y obligados.
    Como muchos humanos...

    Besos.

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    1. Más compasión si cabe por los humanos, claro.

      Besos.

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  3. mi compañía , en las noches es mi perra
    basta mirarla y comprender
    como nos basta mirar a las personas frente a frente
    pero ... creo que lo hacemos bastante poco

    besos y guauusssssss de parte de mi Khalesy

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    1. Besos y eco de ladridos desde el Mediterráneo.

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